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REMADORES

TALLER NUEVA VENECIA

 

Esta es una iniciativa, que busca hacer uso de la tecnología y colocarla al servicio de la construcción y recuperación de la memoria social. En sentido, El primer Taller Para Remadores es dirigido a niños y adolescentes (10 – 18 años) del pueblo palafito Nueva Venecia, un lugar alejado y apasionante ubicado en medio de la Ciénaga Grande de Santa Marta; donde se busca que los estudiantes salgan y exploren sus poblaciones, capturen las memorias de su territorio a través de medios tecnológicos y generen contenidos y otros elementos que contribuyan a la evolución del aprendizaje.

El corregimiento de Nueva Venecia es la materialización del realismo mágico. Entre calles asfaltadas por las aguas provenientes del río Magdalena y las del mar caribe, se levantan alrededor de 300 casas y una población aproximada de 2.200 habitantes, de los cuales el 70% son jóvenes, niños y niñas. Cuenta con infraestructura básica: una escuela de primaria y bachillerato, un solo puesto de salud que cubre este y un corregimiento más, energía eléctrica que llega hasta la comunidad a través de cables submarinos; el servicio de agua potable es un sueño aun sin realizar, el líquido lo transportan en Bongo hasta sus casas desde las desembocaduras de los ríos más cercanos; existe un vive digital pero este es usado muy pocas veces en el ejercicio pedagógico.

La población de Nueva Venecia es recordada hoy día por la masacre que tuvo lugar en su territorio el 22 de noviembre del año 2000, perpetrada por órdenes del entonces jefe paramilitar de la región Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”. Desde entonces, el nombre de Nueva Venecia comienza a ser escuchado en todo el país que durante años los tuvo sumergidos en el olvido. Sin embargo, hasta hoy día siguen siendo voces externas quienes relatan lo sucedido a partir de lo que han escuchado de aquellas personas que lograron sobrevivir al suceso. En otros casos han sido sus voces narrando los hechos, pero a partir de formas y narrativas cuyas estéticas siguen siendo externas.

Esta comunidad tiene como principal actividad económica la pesca, sin embargo, la mayoría de la población joven se desplaza a otras ciudades apenas terminan su bachillerato como resultado de la poca oferta laboral en el territorio. En los últimos años, el turismo ha aparecido como una opción ante la escases de trabajo, de esta manera algunas familias han transformado su vocación económica hacia la prestación de servicios turísticos, sean estos los viajes en lanchas para el avistamiento de aves, el servicio de restaurante, hospedajes, etc.

Nuestros intereses van dirigidos a descubrir los orígenes de esta comunidad atípica que ha aprendido a vivir con las dificultades propias del lugar, construyendo una mirada particular del mundo. Hemos seleccionado esta población debido al fuerte impacto que ha tenido el conflicto armado en sus habitantes, el estado de abandono en el que se encuentran y las pocas posibilidades de acceso a espacios de alfabetización tecnológica. En esa medida, este proyecto se presenta como una necesidad detectada, no solo de reconstruirlas historias que hacen parte de la memoria colectiva de la comunidad, sino de empoderar a esta población sobre su propia historia.